Rastros de Dixan

noviembre 16, 2009

El testigo protegido dice ahora que no acudió a la policía española sino que llamó por teléfono «a un amigo francés que era policía»

Filed under: Declaraciones de F1,El Juicio — yatero @ 10:11 pm

El tedio del primer día de juicio todavía podía respirarse esta mañana entre pasillos. Alguna periodista catalana se paseaba saludando a unos y a otros con respingos de entusiasmo mientras el periodista Fernando Reinares —descubridor del video en el que Maulvi Omar reivindica un supuesto atentado en Barcelona—conversaba distendidamente con el abogado Josep María Fuster Fabra de la Associació Catalana de Víctimes d’Organitzatcions Terroristes, buscando una salida digna a alguno de los puntos flacos del sumario.

La mañana transcurriría sobre una cinta automática a la espera del testimonio del testigo protegido F1 que ya se rumoreaba que llegaría a la tarde. Todo sin más sobresaltos que algunas notables meteduras de pata del Ministerio Fiscal. Dos veces más Vicente González Mota confundió el término Tehrik (de las siglas Tehrik e Talibán Pakistán) con el de Tabligh. En la cuarta ocasión en la que el fiscal confunde ambas palabras le preguntó al acusado Mohammed Tarik: «¿es usted miembro del grupo Tahriq e Tabligh?». Fue el propio Tarik quien reprendió y corrigió al Ministerio Fiscal: «no existe ese nombre». Después de tanto reiterar este error, cabe preguntarse si Fiscalía no ha conseguido aclarar la diferencia entre ambos términos ―con lo que también está en duda su capacidad de discernimiento en este proceso― o si, con peor intención, pretende inducir a una declaración autoinculpatoria forzando algún equívoco fonético. Pero no fue la única meada fuera del tiesto de González Mota. Su última pregunta al ciudadano indio Roshan Jamal Khan fue: «¿cuántos años ha vivido usted en Pakistán?». Khan contestaría «ninguno, soy de India» ante la risa general de la sala. González Mota ha pedido entre 11 y 18 años de cárcel pese a no saber distinguir en el segundo día de juicio entre un grupo armado y una corriente religiosa, algo que, por cierto sí que hizo F1: «Tehrik y Tabligh no son lo mismo»

Sólo a la tarde llegaría el testimonio que inclinará la balanza de este caso. Pasadas las 17.00 horas declararía el cifrado por la policía como F1 y conocido por algunos acusados como Asim Iqbal, que ha dicho que éste es su verdadero nombre, y que fue el hombre llegado de Francia y artífice de la denuncia que provocaría la intervención policial. A pesar de que durante el interrogatorio del Ministerio Fiscal, la declaración de Iqbal se reveló como el único elemento con cierta coherencia interna de todo el aparato acusatorio, a la vez su testimonio estaba en abierta contradicción tanto con las declaraciones de los 11 imputados como con el resto de elementos del sumario. Eso quedaría patente durante las intervenciones de Benet Salellas y Jacobo Tejeilo.

La principal contradicción del acusado ha sido el añadido de un elemento que hasta ahora no figuraba en ninguna de las declaraciones y que varía de manera considerable la versión ofrecida hasta ahora. La base sobre la que se ha construido el caso es el arrepentimiento de F1 y su posterior denuncia ante las fuerzas de seguridad. Hoy F1 ha afirmado algo más rocambolesco: refugiado en los aseos de la mezquita, Iqbal habría llamado a Francia, a un conocido suyo miembro de la policía gala, y le habría explicado que «estaba viviendo con gente que iba a cometer un atentado», pidiéndole que hiciera algo para evitarlo. El propio F1 ha dicho que conoce a este policía porque acudían al mismo bar en París pero que no son amigos íntimos. Lo que no ha conseguido explicar al tribunal es en qué momento y por qué razón esa persona le explicó que era policía. El testigo protegido se ha encargado de aclarar que no sabe si fue esta llamada ―que no figuraba en sus declaraciones anteriores― la que provocó la detención, sin esclarecer por qué no ha dado a conocer hasta hoy este detalle.

Este elemento, que invalida una parte del relato hecho hasta ahora, añade más confusión a una pregunta clave del sumario: cuál fue la fuente informativa que provocó la puesta en marcha de un operativo de carácter preventivo.

Pero hay más contradicciones aún. Durante las más de tres horas que ha durado la comparecencia del F1, éste ha reiterado varias veces que las supuestas cargas explosivas serían activadas por una persona distinta a los presuntos suicidas con un control remoto, lo cual invalidaría los temporizadores entregados como prueba y de los que se ha dicho que formarían parte de la logística para fabricar explosivos.

F1 también ha hecho bailar varias veces el número y el supuesto modus operandi de los suicidas. Si en sus declaraciones en el periodo de instrucción había señalado a cinco incluyéndose a él mismo y que explosionarían por separado, hoy ha repetido en varias ocasiones que serían cuatro y que actuarían por parejas. Posteriormente, durante el interrogatorio del defensor Jacobo Tejeilo, F1 ha llegado a reconocer que los suicidas serían hasta seis, ya que había dos de ellos que no se sabía en que momento iban a actuar.

Algo más que llama la atención es que este individuo se ha situado siempre como un subordinado, tanto respecto a sus jefes de la organización terrorista a la que dice pertenecer como respecto a los presuntos jefes de la célula de Barcelona, pero conocía un nivel de detalle que incluía incluso en qué ciudades se atacaría después de Barcelona y cuáles serían las supuestas reivindicaciones de Al Quaeda.

Sobre su detención F1 ha reconocido que en ella reconoció a la Guardia Civil ser miembro de Al Quaeda, a pesar de lo cual —y de que fue el único en reconocer su pertenencia a una organización terrorista— los agentes le propusieron ser testigo protegido «para salvar las vidas de mucha gente».

Después de este testimonio, a los agentes del CNI destituidos seis meses después de esta operación, les quedan unos cuantos vacíos y contradicciones por aclarar. En cualquier caso, los cambios que ha hecho hoy F1 dejan aún más desnuda la dificilísima verosimilitud de la historia contada hasta hoy.

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